El suplemento de Náutica del Diario ABC ha dialogado con Alberto Pons, gerente de la Confederación Española de Asociaciones de Clubes Náuticos (CEACNA) siguiendo el hilo de la serie de entrevistas sobre el asociacionismo náutico

Se define como un gestor volcado S hacia el servicio que aterrizó en la náutica gracias a su afición al piragüismo. Fue gerente del Real Club Náutico de Palma y presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares.

¿Navega? ¿Cuáles son sus aficiones náuticas?

-Sí. Yo vengo del mundo del piragüismo aunque en la actualidad no tengo barco pero me encanta navegar en vela ligera o en barcos de madera. Hay otr as formas de navegar que no me entusiasman pero ante todo lo que me apasiona es el mar y me encanta el Mediterráneo. A nivel aficiones náuticas, como ya te he comentado, he remado durante gran parte de mi vida y he disfrutado de ciertas incursiones en el mundo de la vela.

¿Qué vinculación anterior tenía con CEACNA?

-Viene de mi relación con la Asociación de Clubes Náuticos de Baleares. a raíz de ser el gerente del Real Club Náutico de Palma.

¿Qué asociación se ha encontrado?

-Me he encontrado lo que ya conocía y esperaba. CEACNA es un poco el reflejo de lo que son las asociaciones o lo que son los clubes náuticos. Carlos Torrado. como gerente, ha hecho una gTan labor y a partir de ahora me planteo aportar y seguir construyendo en esta confederación.

«Primero deberíamos asentar el concepto de Club y a partir de ahí todo vendrá solo»

¿Cuáles son las líneas estratégicas que le gustaría que siguiera CEACNA en los próximos años?

-Lo que me planteo es dar a conocer el concepto de club náutico para luego poder defender la bondad de lo que es CEACNA. En el siglo XXI seguimos encontrando gente que desconoce lo que es el mundo de la náutica y que lo estigmatiza, cuando la realidad es que hay un trasfondo más patente que es que un club náutico es el polideportivo náutico del pueblo o ciudad donde se asienta. En principio con costes cero o mínimos para la administración local.

De tal forma, una línea maestra es saber comunicar que la existencia de un club náutico es buena, y que conviene conservarlos y apoyarlos. También me gustaría aumentar la comunicación interna entre todos los asociados para que podamos gestionar mejor ese apoyo institucional que necesitamos.

Otro objetivo es llegar a profesionalizar la asociación ya que eso nos llevaría a un nivel superior. Será un buen signo cuando dentro de unos años el gerente de CEACNA tenga un sueldo. Ya que eso significará que habrá una persona que se dedicará ocho horas del día a trabajar por los clubes náuticos y defender sus intereses.

Llevamos inmersos durante los últimos meses en procesos electorales en todas las federaciones nacionales vinculadas a los deportes de agua ¿Cómo ve el ecosistema federativo en nuestro país?

-Fluctuante porque van cambiando las personas. Cada nuevo presidente y junta directiva se va amoldando a las circunstancias promoviendo un modelo en particular.

A nivel deportivo, las federaciones cada vez tienen menos protagonismo en la fase inicial y media de un deportista, ya que la asumen los clubes náuticos, he incluso llegan a haber clubes que se comprometen con la fase de perfeccionamiento, en busca de ese deportista de élite, en colaboración con las federaciones.

Por otro lado, no me atrevería a decirte que hay un modelo homogéneo pero tampoco me atrevería a decirte si uno es bueno o no.

En España existen más de 7 millones de personas aficionadas a los deportes de agua ¿Cómo cree que se les debería integrar dentro de la industria náutica?

-Primero decirte que esos siete pueden ser catorce. Yo creo mucho en la empresa y estoy seguro que se está buscando la forma para llegar a esos números democratizando la náutica. Pero ese proceso de democratización tiene que venir acompañado de una buena comunicación y publicidad. Y en esa promoción los clubes náuticos tenemos ciertos deberes pero creo más en la industria y las empresas. Dejemos que las empresas de la náutica crezcan y la inercia aumentará.

¿Cuál es su punto de vista respecto al turismo náutico y los clubes náuticos españoles?

– No lo relaciono inicialmente. ¿Debería estar relacionado? Si pero aun le está costando. No obstante las experiencias náuticas están creciendo a todos los niveles y mi resultante es positiva. No me cabe duda que en los próximos cinco años la democratización de la náutica se va a llevar a cabo.

¿Cuál debería ser el frente común del asociacionismo náutico en España?

– Para mi debería ser una tragedia permitir que un club náutico desaparezca. y recientemente ha ocurrido así… Yo creo que primero deberíamos asentar. blindar el concepto de club náutico y a partir de ahí todo vendrá sólo. Lo que tenemos que asegurar es que el embrión de la náutica, un club náutico, no desaparezca. Te en cuenta que la «perversión» de lo que es el uso de una concesión, de un espacio público, náutico, por una marina que en principio a la comunidad autonómica de turno, o al estado, le puede ofrecer más dinero a nivel de canon, personalmente creo que es una tragedia. Es verdad que pueden ingresar más euros por ese espacio pero no se pone en valor todo lo que ofrece un club náutico a la sociedad. En resumen el frente común debería ser primero preservar y luego dejar crecer.

¿Como enfoca su relación, como director de CEACNA. con la FEAPDT?

-Nos unen un 80 o 90% de indicadores y gestiones. Yo siempre he dicho que hay tres formas de gestionar un espacio público en España. Lo puede hacer la propia administración pública. Otra forma es a través de una empresa, una marina, que a cambio de unos servicios obtiene sus legítimos beneficios. Y la tercera opción es a través de un club náutico, que es un mix entre las dos anteriores.

Gestiona ese espacio público bajo unos parámetros deportivos, sociales, económicos y portuarios y los beneficios se reinvierten para seguir empujando su concepto. En esa convivencia, convivimos perfectamente pero se ha dado el caso en que un espacio gestionado por un club náutico ha salido a concurso y cualquier empresario ha podido entrar a pujar en esa concesión. Ahí si que es verdad que se han creado ciertas tensiones pero por fortuna no ha sido lo habitual. Al final, ese 10 o 20% que nos separan, mi objetivo es solucionarlo hablando.

Para mí es más deber nuestro inculcar a las instituciones que perder un club náutico puede ser más dramático para la sociedad local de lo que parece. Si logramos transmitir nuestra virtudes y bondades para proteger el concepto de club. des aparecerían prácticamente todas las divergencias que tenemos.

«Al final de todo, nuestro mayor valor es el agua cristalina de nuestros mares»

¿Cómo valora la sostenibilidad y el medioambiente dentro de sus directrices en la asociación?

-En paralelo a la propia sociedad. Hay temas que hace diez años no se planteaban y que en la actualidad están en el centro de los objetivos de un club náutico, de sus socios y usuarios. Al final es un tema cultural. Los temas culturales requieren sus años pero a mí me gusta más hablar de educación que no de otra cosa. Al final de todo. nuestro mayor valor es el agua cristalina de nuestro mares.

¿Cuál es el desafío que le gustaría dejar resuelto en esta etapa al frente de CEACNA?

-Para ser coherente con lo que te he comentado, la profesionalización y conseguir que la sociedad española proteja el concepto de club náutico.

Esta pregunta me la ha pedido que se la haga un buen amigo suyo. Ahí la dejo… Usted tuvo que lidiar con presidentes de clubes muy duros y luchar contra el «establishment» para demostrar su valía como presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares, saliendo airoso de todas ellas. Querer innovar y conseguirlo pese a las autoridades. ¿Cuál es el secreto y cuál el coeficiente de éxito?

-Inicialmente le tengo que negar la mayor (risas) A mi se me ofreció la oportunidad de abordar un reto que me pareció muy interesante porque también me introducía en el mundo marítimo. Y me metí con el mismo espíritu que me he metido en otros proyectos. Yo creo en las empresas, creo en la gestión y creo que cuanto más en paz dejes a las empresas. mejor.

Bajo este prisma, como no tengo problemas en expresar mis opiniones, esta situación me generó ciertos enfrentamientos en este mundo que. sinceramente, es complicado. Yo soy muy comercial y entre, y salí, con el concepto de empresa privada Y eso luego choca con el mundo de los ministerios, con el mundo funcionarial. con el cual no comulgo.

¿Las sociedades anónimas vinculadas a los puertos deportivos, o sea, las marinas son más profesionales que un club?

-Es un tema que ha tenido sus fases. Los clubes náuticos fueron primeros estamentos que reglaron el tema náutico deportivo en España. Esos embriones que aparecieron con el concepto de asociaciones sin ánimo de lucro no se vieron obligados a su profesionalización hasta que apareció un nuevo modelo de gestión de los espacios náutico portuarios a través de la empresa privada. Ahí las marinas sobrepasaron con creces la gestión que hacía un club náutico en general.

Y luego, por esa misma competencia, la profesionalización se instaló firmemente en la gran mayoría de los clubes náuticos en España. Esa profesionalización no te das cuenta del nivel tan grande que tiene hasta que no sales fuera y la comparas con otros clubes náuticos de Europa. En la actualidad, el 80% de los clubes náuticos españoles tienen unos estándares de profesionalización muy altos.

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